
Nos enseñan un mundo de amor. Un amor difuminado por
mentiras y codicias. Pero lo que no nos enseñan es a querer, a respetar, a
formar una verdadera comunidad. Se nos exige ser los mejores, a tener la mejor
cara y figura del mundo. Pero se nos niega la realidad. La razón de porqué la
mujer o el hombre deben ser amados.
El querer es un arte. Un arte que como todas las demás artes
del mundo necesita de técnica, instinto y constancia. El arista del querer,
siente. Se emociona no sólo con sus sentimientos, sino también con lo que sus
acciones hacen sentir. El artista del querer, intenta. Intenta repetidamente
mejora su arte, su don. No niega el querer porque un intento fue fallido. Sino
todo lo contrario, lucha. Lucha por conseguir
lo que él necesita expresar, en este caso amor.
Amor que se dará por un motivo; Amor al arte. Arte de
querer, de intentar mostrar ese cariño que todo el mundo tiene guardado, pero
que pocos son capaces de mostrar. Y aunque os parezca una locura, el secreto
para ser amado, no es otro que amar. Demostrar a golpe de constancia que no
sólo puedes recibir cariño sino que tú
puedes darlo. Darlo sin pedir nada a cambio. Sólo aquel que ama, que muestra constancia
en el amor hacia los demás, sólo ese conseguirá sentirse amado, querido y
respetado.
El amor es una responsabilidad, un arte en todo su
esplendor. Practica el amor desechando el miedo, la envidia y el fracaso. Y sólo
así, conseguirás lo deseado.
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