
La Maruxiana es una fiesta que se celebra el segundo fin de
semana de agosto. Se hace en la localidad costera de San Ciprián. En ella, se
rememora una leyenda. La leyenda de la Maruxaina. Dicha leyenda nos cuenta,
como un barco de pesca se ve envuelto en una tormenta marítima. La Maruxaina(
Bruja marina, sirena horrible para otros) lleva a costa a los marineros. Pero en
el acto heroico de salvarlos, es capturada. A esta bruja marina o sirena horrible,
se le hace un juicio. En donde se decide, si esta es inocente. Si es inocente,
pues como es lógico, se salva y es vuelta al mar. Si resulta culpable, pues al
fuego con ella.
Para mí, esta fiesta es fantástica. La gente del lugar se
viste, como se vestían los marineros y mujeres de la época. Tanto grandes como
pequeños e incluso he visto algún animal (perro) vestido así.

Es una fiesta para
toda la familia, su duración es todo el día. Los más jóvenes acampan al lado
del faro. Y a la tarde del sábado, en la playa se realizan juegos populares. Al
caer la noche se juzga a la Maruxaina. Con la representación de una obra de teatro.
¡Ostras! Que no se me puede olvidar. (La Maruxaina sólo es quemada, si ese año
murió alguien en la mar). Después de este apunte prosigo. Después de esta obra
de teatro, se tiran una multitud de fuegos de colores al cielo. Personalmente y
para mí, son los más bonitos de toda la Mariña lucense. Y como no podía faltar
en esta mi Galicia, pues Queimada al cato y música de orquesta. Así hasta que
sale el sol.
Pero para mí, esta fiesta es mucho más. Es casi el final del
verano, recuerdos, emoción, alegría. No sé, esta fiesta es par mi, es más
importante que las de mi propio pueblo. Tengo muy buenas sensaciones y
recuerdos. Es una fiesta inolvidable, en donde cada año he pasado por alguna
historia disparata. Es más, en esta fiesta tuve mi primer acercamiento a mi
pareja. Es una historia demasiado disparatada y absurda para contar. Así que,
lo dejaré en que fue de las primeras veces que estuvimos juntos. Que conste que
tardó en ser pareja mía. Pero me gusta pensar que fue la magia de la Maruxaina,
la que nos acercó, el uno con el otro. Y hoy no escribo mucho más. Pues faltan
horas para que el tren me lleve a mi destino. Así que, me despido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario