Palabras por el mundo

lunes, 25 de febrero de 2013

Mi tesoro, tú eres....


Mis versos son sinceros. Son palabras que brotan del corazón. Fíjate en ellos, cuenta las virtudes. Ellas te ayudarán. Con virtud se supera el miedo. Ahora lee atentamente, tatúa las con fuego en tu corazón, aprovéchalas y este mundo será para ti, un mundo mejor.


Mi tesoro, tú eres.... 

Tú eres sentido.
Tú eres mi sentido.
Punto de cordura, en una mente
Que vuela.
Que sólo sueña.

Tú eres tranquilidad.
Tú eres mi tranquilidad.
El compás perfecto, a un cuerpo
Que se acelera.
Que no se asosiega.

Tú eres felicidad.
Tú eres mi felicidad.
Sonrisa perpetúa, que no se arruga
En mi boca.
Que no quiere terminar.

Tú eres orgullo.
Tú eres mi orgullo.
El motivo perfecto,
Para alzar mi cabeza.
Para sentirme profundo, rotundo. 

Tú eres fortaleza.
Tú eres mi fortaleza.
Claro ejemplo de superación.
El levantarse en cada caer.

Tú eres tesoro.
Tú eres mi tesoro.
Lo importante hecho carne.
Un pedacito de cielo, en esta tierra
Que es sólo nuestra. 



 

jueves, 21 de febrero de 2013

VIDA


El que no tiene cicatrices, no debe decir.
Que ha vivido.
Y mucho menos pensar
Que ha aprendido.

El que camina, no sólo hace camino.
Sino que desgasta su calzado.
Cansa sus pies
Y erosiona sus rodillas.

El que sonríe, no sólo alimenta su alma.
Arruga su piel.
Remarca su rostro,
Con expresiones de tiempos mejores.

El que observa, no sólo disfruta del mundo.
Cansa sus ojos,
Secándolos, dejándolos expuestos
A la ceguera eterna.

¡Tristes marionetas somos!
Vivir nos cuesta la vida.
No hacer nada, perderla.


martes, 19 de febrero de 2013

Llora mi alma


Llora mi alma.
Largos escalofríos recorren mi cuerpo
 Porque largo es mi sentir.
 Porque largo es mi pesar.

Se me hunde el alma
En lo profundo del oscuro mar.
Sólo por saber.
Sólo por no poder

Y por mucho que llore en silencio.
 Por mucho que quiera.
 No puedo
 No consigo.

Lleno con promesas mi mente.
Lleno con ilusiones futuras.
Me lleno de sueños para poder seguir.

Saboreo tu cuerpo.
Inhalo tu alma en cada encuentro.
Pero el tiempo juntos es demasiado corto.

Y aunque el cielo me guiñe un ojo.
 Yo sigo incompleto.
Busco cada noche, tu cuerpo a mi lado de la cama.
Busco tu palabra, esquiva en la distancia.
Busco y buscaré.
 Porque no existe mayor dolor.
 Que sentir tu alma llorar.
Verte  llorar en la distancia.
 Llorar mientras te hundes,
En lo profundo del oscuro mar.    

lunes, 18 de febrero de 2013

VEGANISMO,VEGETARISMO,ESPECISMO,DARWINISMO,CRUELDAD ANIMAL ETC


“Nuestros ojos nos engañan, nuestra mente miente, el corazón sólo siente y las palabras nos la juegan. Hacemos ley las mentiras, que el pueblo acepta. Nos equivocamos y nos negamos a aceptarlo.”  

Martita es una niña de 6 años. Es una niñita con un buen corazón. Se suele portar bien en casa, sus padres están muy felices de tenerla. Es una niña risueña, alegre y de mente abierta. Ve la televisión, juega con sus juguetes, imita a papá y mamá, pregunta todo. Pues todo, lo quiere saber.

Un día su padre la lleva al zoo. Martita quería ver animales, quería saber cómo eran fuera de la televisión. Allí ve monos, hurones, gacelas, elefante e incluso un león. Todos ellos perfectamente enjaulados y con sus etiquetas de información. Pero entre las palabras de su padre y la inocencia de la niña. Algo sorprendente pasa en los ojos de Martita, los animales comienzan a tener rostros de personas.

Martita deja de comer carne. En cada filete o trozo de carne ve un animal asesinado con rostro de persona.  Martita se enfada cada vez que ve un perro atando a una farola, esperando que su dueño salga de la tienda. Pues ahora ve un perro con cara de persona, atado y torturado por un dueño egoísta.  Martita se enfada con sus abuelos, los insulta. Pues esos bebes de vaca merecen estar con sus mamás, y no irse lejos en camiones. Martita monta en cólera porque su tío trae peces a casa. Una cosa es pescar y otra asesinar.



Martita un día se escapa de casa. Decide ir a vivir al bosque, salvar así a sus animales queridos. Protegerlos de esa gente mala, que no se dan cuenta que animales y personas son idénticos. Martita se encuentra con lobos con cara de persona, se alegra de verlos. Y se acerca a ellos, para contarles su buena nueva. Los lobos también se alegran de verla, hoy tienen cena.


En este mundo existen muchas Martitas y Martitos. Son gente que decidieron ver el mundo con sus propios ojos. A mí me gusta que la gente luche por sus sueños. Me gusta que luchen por sus ideas e ideales. Pero non me gusta que me juzguen o tachen, eso es CÍNICO. Y como pudisteis leer, lo cínico es cruel y desagradable.  Tampoco creo que exista una verdad única y absoluta. Por eso creo en el respeto y la variedad de pensamiento. Porque únicamente mezclando verdades, se llega a un equilibrio. Y si hay algo justo, eso es el equilibrio.    

jueves, 14 de febrero de 2013

CREATIVIDAD


Un montón de cabezas. Tanto que decir, tanto que pensar. La gente que es, o quiere ser creativa. Pone empeño en lo que hace. Busca sorprendernos, busca sorprenderse. Innovar de alguna manera. Contarnos algo de forma distinta, enseñarnos algo que ellos saben o pretenden saber.

Somos fruto del pasado. Vemos, oímos, leemos… pero siempre sobre algo que ya ha pasado. Siempre la visión de otra persona. Cuando buscamos “innovar”, de alguna manera estamos versionando algo ya existente. En mi caso, la poesía. Busco acercar emociones, sentimientos experimentados, miedos superados. Aunque personalmente es algo nuevo, para  otras personas es algo, que ya han experimentado o lo están a experimentar.

Eso hace que no sea nada nuevo, que no sea original o nada innovador. Es más, miles de poetas en el mundo ya hablaron de ello antes. Ya fueron capaces de expresar ese sentimiento, miedo o frustración. E incluso fueron capaces de transmitirlo mejor.

Pero por qué seguir. En mi caso está más que claro. Yo no busco la fama, el reconocimiento o hacer de esto una fortuna. Yo he venido a pasármelo bien. A disfrutar escribiendo, a sentirme auto realizado.  Porque uno no es feliz por ciencia infusa, sino porque busca ser feliz. Es por eso, que aunque sepa que soy la versión de la versión. Aunque sepa que mis versos no son los más penetrantes  del mundo. Mi mente quiere, desea escribir. Busco sonreírle a la vida y lo más importante, no rendirme. He venido a pasármelo bien.

Y mi gran consejo es:
 “Gente creativa del mundo, versionad. Escribir desde vuestros adentros, buscar la felicidad, transmitir la felicidad. Realizar esto, con el mayor de vuestro cariño.  Porque aunque miles de personas ya lo dijesen. Lo que hacéis,  ¡Es vuestro y de nadie más! El talento no se mide con fama, sino por la intensidad de aquel que lo intenta.”



lunes, 11 de febrero de 2013

LLUEVE



Llueven miles de gotas
Que golpean el frío cristal.

Llueve agua convertida
En nuestra banda sonara.

Llueve. Pero mi cuerpo permanece
Seco
Caliente.

Llueve mi descansar profundo.
Porque a mi lado tú estás.

Llueve. Llora el cielo
Envidia nos tiene.

Llueve. Tu cuerpo a mi lado descansa
Tu alma viaja en sueños.

Llueve mi sonrisa.
Agradecido le estoy al cielo.

Llueve cariño entre sábanas.
Dos cuerpos que descansan.

Llueve, llueve y llueve. 
Que no pare de llover. 
Que no pare, por favor. 


viernes, 8 de febrero de 2013

ESCRIBIR

Hacía tiempo que quería.
Crear estos versos.
Hace tiempo que quería.
Dar vida a estas palabras.

Hace tiempo que quería.
Porque yo, lo sentía.

Pero el querer, se difumina.
Desaparece como la niebla.
En un día de invierno.

Por eso, armado con lápiz y papel.
Por eso, armado con ilusión y tesón.
Escribo sin sentido estas palabras.
Sin buscarles brillo.
Sin recrearme un mundo perfecto.

No puedo esperar otro momento.
La vida se escapa.
El tiempo no se detiene.
Y si sigo durmiendo
Esto, se habrá pasado
En un suspiro.

Escribo, reescribo.
Lo borro, lo vuelvo a borrar.
Me doy prisa en escribir.

Los versos que siempre quise.
ESCRIBIR. 


lunes, 4 de febrero de 2013

Suena tambores, comienza la revolución. "El tamborilero"



Año 1815 el Coronel Jaramilllo domina el pueblo de Macusa. Entre el refinado pensamiento de sus huevos y el dominio de la armas. Macusa vive en una paz dominada por los encantos del firme poder. En Macusa no existe problema alguno. No, por los huevos del Coronel Jaramillo. Así es él, si hay algún problema. Él lo soluciona; ¡Pum pum! He dicho. Palabra de Jaramillo. Solucionado. Así de sencillo.

¿Pero quién es Jaramillo? ¿De dónde ha salido?
El Coronel Jaramillo antes conocido como Jaime Jaramillo, Jamy para sus padres. Nació y creció en un pueblo productor de vides. Su familia y él cultivaban vino. Esta tradición vinícola hizo de él un gran beodo. Su pasión por el vino y la violencia, le hizo alistase en el ejército y acudir a la guerra.      
El Coronel Jaramillo luchó mano a mano con el Dictador Riesgo.  Generaron incertidumbre, sangre, desilusión. Y el pueblo cedió a sus encantos. El Dictador Riesgo se quedó con la mayor parte del país, pero dejó Macusa al Coronel Jaramillo,  para disfrute de su persona. Así es la Revolución.

¿La población no se cansaba del Coronel Jaramillo? ¿Si era tan malo, por qué no lo echaron del poder?

La gente temía al Coronel Jaramillo. Los gobernaba con mano de hierro. Y sus caprichos hacían que cualquiera que no mostrase afecto hacia su persona, fuese considerado un desertor.  Un pueblo dominado por el miedo y la desolación. Permanece callado, sus palabras se vuelven mudas, hablan para sus adentros y consigo mismos. Y aunque protestan cuando se ven seguros. Callan cuando deben hablar.

¿Y el tamborilero? ¿Cómo lo hizo papá? ¿Cómo lo hizo?

Del tamborilero se dice; que era huérfano, que se crio en la calle. Que como era pequeño y callado, él sólo escuchaba lo que los demás hablaban. Así que tenía tiempo para pensar. Se dice; que al principio la gente hablaba sin miedo delante de él. Pues sólo era un “artista” y un artista no tiene nada que decir.
Se dice, que el tamborilero heredó su pequeño tambor del abuelo. Que era lo único que tenía. El tambor y el mismo. Así que nunca tuvo nada que perder.
Según cuenta la historia. Un día el tamborilero comenzó a tocar en lo alto del pueblo.  
 Tocó durante todo el día y toda la noche. Paró unas horas para descansar y luego, volvió a tocar. El sonido se escuchaba en todos los lugares. Pues el eco era canela en rama.
Tanto tocó, que los huevos del Cornel Jaramillo comenzaron a revolverse. Así que cabreado se acercó junto al tamborilero y le mandó parar.
El tamborilero paró durante unos 15 minutos. El tiempo que tardó el Coronel Jaramillo en volver a sus aposentos. Y esta vez tocó con más y más fuerte.
El Coronel Jaramillo escopeta en mano volvió al lugar. Y con un severo grito, le dijo al tamborilero:

-          Niño, tú estás tonto o qué. ¿No sabes quién soy yo? Acaso no sabes lo que te puedo hacer. No sabes que debe hacer este pueblo, cuando yo ordeno algo.

-Se quién es usted. Y lo que hace el pueblo. Por eso esperé que volviese a casa, para volver a tocar.  Contestó el alegre tamborilero, mientras era encañonado por el fusil del Coronel.
El Coronel dejó de encañonarlo. Lo miró de arriba abajo. Y con curiosidad preguntó:
-          ¿Quién hace lo mismo que tú? ¿Quién no acata mis leyes?
-          Nadie. Contesta el joven tamborilero.
-          Explícate, ahora mismo. Contesta el Coronel con los huevos ya revueltos.
-          Pues nadie. Desde Paco, el que tiene la taberna.  Él guarda sus ingresos en un barril. Sólo le da a usted, lo que a él le parece.  O su hija. Ella se levanta a media noche. Queda con Rodrigo en el establo. Para darse goce a sus cuerpos.
Jaramillo comienza a cabrease y dispara al cielo. De un grito manda trae a Paco, a su hija y a Rodrigo.
-          ¡¡QUE LOS MANTEN!! ¡MATARLOS YA!!

El tamborilero le da el alto.
-          Coronel Jaramillo deténgase. Juan, Pancho y Cortés no les gusta matar gente. Lo hacen, pero no les gusta. tienen miedo a no poder ir al cielo.
-          ¡Pues que los maten también! ¡Que mueran esos cretinos!

Pero por cada nombre, o por cada persona que encañonaba un arma. Había en él,  un secreto que cabreaba al Coronel Jaramillo. Y es que,  el joven tamborilero conocía los secretos de todo el pueblo.  Hasta tal punto que todo el pueblo merecía ser fusilado.  Llegado a tal punto, el joven tamborilero de dice al Coronel.

-          Mi querido coronel, tiene usted tres opciones.

Primera; mátenos a todos. Pero recuerde que si no tiene gente en el pueblo. No puede gobernarlos.
  Segunda opción: perdóneles la vida. Haga como si no supiese nada. El pueblo seguirá igual, y podrá dar órdenes.
 O tercera opción: búsquese  otro pueblo que le haga caso.    
El Coronel con los huevos ya hechos tortilla. Toma su propia decisión. Saca su revólver, lo pone en la boca y se dispara.

Pero papá ¿Por qué hizo eso? ¿Por qué matarse a si mismo. Qué sentido tiene?

El orgullo del Coronel Jaramillo no le dejaba recibir órdenes. Se dio cuenta que no mandaba nada. Que su pueblo no le respetaba. Y aunque eligiese volver a empezar. Ya nada sería igual. Un gobernante que pierde credibilidad, es uno más. Y un gobernante que no gobierna a nadie, tampoco es un gobernante. Así que el paso lógico es abandonar el poder. Pero el que un día fue poderoso, no sabe vivir sin poder.  Así que el Coronel decidió abandonar la vida. La abandonó como más feliz le hacía.

¿Papá qué pasó con el pueblo?

El pueblo fue libre. Y el germen que cosechó el tamborilero, traspasó montañas. Poco a poco, se descubrió que en todos los pueblos pasaba lo mismo. No todos los Coroneles decidieron seguir los pasos de Jaramillo. Pero poco a poco su poder fue a menos. Llegando incluso, a derrocar al Dictador Riesgo. Quien cuenta la leyenda, que se casó con su prima. Y está lo mató en una oscura noche de invierno. 

miércoles, 30 de enero de 2013

SOLEDAD



¡Soledad!
Susurras por lo bajo.
Chismorreas y condenas.
Amargas y castigas.
Mientes y robas.

¡Soledad!
Creas tu mundo.
Trastocas la realidad
Y la vuelves amarga.

¡Soledad!
Compañera fúnebre de la sombra.
En tu boca, brota la mentira.
En tus manos, miedos que llenas sacos.

¡Soledad!
Duda itinerante.
Que cabalgas por llanuras.
Levantando el polvo de la duda.

¡Soledad!
Puta mal pagada.
Que te alimentas de débiles.
Sabiendo que poco los vas a trabajar.
¡Soledad!
Mírame a los ojos.
Coge mis cálidas manos.
Repite conmigo.
¡A ella, no te vas a acercar!.     


lunes, 28 de enero de 2013

CUENTO BREVE

Somos un cuento breve,
Que leeré mil veces.
Desde los besos con sabor a alcohol.
A las palabras de futuro
Que alimentan nuestro corazón.


Somos un cuento breve,
Que leeré mil veces.
Orgullo del orgulloso.
Sueño del sonador.


Somos un cuento breve,
Que leeré mil veces.
Porque que más dará
Una vida que dos.


Si nuestra historia
Siempre estará guardada,
En nuestro corazón.


Somos un cuento breve,
Que leeré mil veces.
Porque vivir es sentir.
Y lo vivido me hace recordar
Tener ganas de continuar.


Somos un cuento breve.
Somos un cuento inconcluso.
Una historia de amor más.
En un mundo de sueños
En un mundo de versiones.


Somos un cuento breve,
Que leeré mil veces.
  Que yo seguiré escribiendo.
Para que jamás se pierda.
Para que el olvido no lo haga olvidar.
Intentando siempre, que nunca llegue
Al final. 


jueves, 24 de enero de 2013

MELANCOLIA


Una lágrima recorre mi cara.
Mientras se arruga mi corazón.
Las imágenes que he visto
Eran fruto del pasado.

Imágenes de una vida.
Imágenes de un amor.
Imágenes de personas
Que están en mi corazón.

Hay quien dice:
“Cualquier tiempo pasado
Siempre será mejor”.
Hoy, puede que tengan razón.


martes, 22 de enero de 2013

LA CIUDAD DEL AGUA


Vivo en la capital del agua.
Ciudad antigua
Ciudad de piedra.

Tus calles son bañadas
Por caminantes que caminan
Por estudiantes que hacen su camino
Por gentes que viven su día a día.
Por agua caída del cielo.

Vivo en la capital del agua.
Ciudad de Dios
Ciudad de caminantes
Que lo buscan en su interior.
Que empapan su cuerpo,
 Que bañan su alma.

Vivo en la capital del agua.
Ciudad de cultura
Ciudad de tradición.
El saber escondido en cada callejón.
En cada persona que recorre su interior.

Vivo en la capital del agua.
Ciudad de paz
Ciudad de tranquilad.
En donde el tiempo transcurre
Y la vida pasa.
Mi ciudad.

Vivo en la capital del agua.
Ciudad que nunca se ha detenido
Ante la adversidad. 

viernes, 18 de enero de 2013

CALL ON ME O PENSADO CON EL ESTÓMAGO


Recuerdo que tenía unos 17 o 18 años. Acababa de ver el vídeo en una cadena de música alemana. Recuerdo, que me quedé totalmente impresionado. Era algo tan erótico-festivo. Era algo tan natural y gracioso. Era algo tan increíble para mis ojos. Que raudo como el viento, fue corriendo a junto de mis amigos. Recuerdo que llegué sin aliento, fuera de mí. El sonido de la música aún resonaba en mis oídos. Cada imagen golpeaba con fuerza mi mente. Era como, si tatuada en mi cerebro, quedasen cada fotograma.
Pero llegué a junto de ellos. Y con la emoción, intenté explicarles lo que había visto:

“Era un hombre que… y entonces… MUJERES…Hacían gimnasia, pero no era gimnasia… era… y estaban todas… Y entonces… se movían y hacían posturas…Y las había para todos los gustos… y…cada movimiento bufff…era la perfección.”  

Eso fue más o menos lo que pude pronunciar. Pero no me entendieron. No entendieron ni lo más mínimo de lo que yo, quería expresar. Y aunque las imágenes  estaban claras en mi cabeza. Mi mente no fue capaz de asimilarlas, de tal manera que mi boca pudiese transmitirlas.  
Un tiempo después, volvimos a ver el vídeo todos juntos. Pero ya no era lo mismo. La impresión del momento, se había esfumado. Sé que todo esto puedo sonar a “chufla” a una “ pájara” de un niñato salido. Pero es mi manera de contar, que algunas veces nos dejamos llevar por pequeñas emociones. Nos impresionamos, nos dejamos llevar y acabamos pensando con nuestro estómago, no con nuestra cabeza. Y por mucho que hablemos, discutimos, o intentemos expresar nuestras ideas. Todo lo que digamos no será nada. Pues no estaremos más que hablando con el estómago. Un órgano que no se creó para pensar, sino para pedir, exigir y disfrutar.     

PD: Si hay algún curioso o curiosa que quiera ver el vídeo: 


lunes, 14 de enero de 2013

¿Y si el amor, es para gente mayor?

¿Y si el amor, es para gente mayor?
Tal vez esté reservado para los 80 años.
Cuando el tiempo pase despacio.
Cuando el corazón late lento.
Cuando la mente ha superado
El miedo a vivir.

¿Y si el amor, se reservase para la gente mayor?
Sería la gracia final.
El gran Boom que hiciese que la vida
No supiese amarga.

Tal vez, a esas edades…
Tal vez, y tal vez no.

El amor es fuerza,
El amor es debilidad.
El amor es sentimiento,
El amor es remordimiento
El amor es amar.
Y amar implica no dudar.
 
Mentirosos los poetas.
Mentiras, los cuentos de princesas.
Nos venden amor
Por felicidad.
Felicidad por amor.
Y yo, sentado en mi pedestal
Me pregunto por preguntar.
¿Y si el amor, es para gente mayor?

No me da miedo amar
No me da miedo vivir.
Pero es difícil existir.

La duda cabe en mí.
La duda recorre mi mente.
Pues desconozco el futuro.

Desconozco los principios
Que aún me quedan por vivir.
Desconozco los finales
Que aún me quedan por sentir.

Pero lo que aún tengo claro.
Es que no puedo terminar.
Lo que todavía no comenzó.

Y si el amor
Me llegó antes de los 80.
Ahora he de superarlo con galones.
He de afrontarlo con fuerza.
He de dudarlo con cautela.
He de afrontarlo con tesón.
Y disfrutarlo con ilusión. 

jueves, 3 de enero de 2013

HAY QUE INTENTARLO



Sé que no tengo la costumbre de contar cosas personales. Pero hoy, me he levantado con ganas de gritar a los cuatro vientos. Hoy, he decidido compartir un pedacito de mí. Para transmitiros “ANIMO”. Para deciros, con una vivencia personal. Que nunca llovió, sin escampar. Que no existe un mal en el mundo, que cien años dure.

Desde los 11 años hasta los 14 años, me impartía la asignatura de Castellano, una profesora llamada Celia. En su metodología de enseñanza, estaban presentes las redacciones. Todas las  semanas realizábamos una. Con el fin, de que llegado el mes de marzo. Uno de sus alumnos representara el colegio en un concurso comarcal. Todos los años se presentó la misma chica. Era su preferida. La palabra de esta alumna era misa. Y como no es de extrañar, nunca ganamos dicho concurso.

Pero eso a mi, nunca me importó. Mi queja nunca fue el poder participar. Sino el ser desplazado de toda oportunidad. Cada semana escribía y leía mi redacción. Y cada semana durante todos esos años la respuesta era la misma:

“No sé para que te molestas en hacerlas. No aprendes nada, eres torpe. Rezo a Dios para que de mayor puedas trabajar cargando ladrillos.”

Cada vez que escuchaba esas palabras, mi corazón se encogía. Se me llenaban los ojos de lágrimas. Recuerdo que hasta cogí miedo a leer. Me daba pavor leer en público. Me sentía torpe, inútil. Pero en mí, siempre existió un germen. Un germen que no me dejaba bajar los brazos. Y cada semana lo intentaba con mayor fuerza.

Recuerdo una vez. Convencí a un compañero para intercambiar las redacciones. Él leyó la mía y yo leí la suya. Como siempre la redacción que yo leí era una “basura” y como no, repitió la famosa frase. Pero cuando mi compañero leyó mi redacción:

“Muy bien, veo que vas mejorando. Si sigues así, podrás participar en el concurso. Esa es la línea a seguir. Punto positivo. “

Orgulloso y envalentonado, me levanté del pupitre. Cogí MI libreta y se la llevé a la mesa. Y con la mejor de mis sonrisas, me fui al despacho de la directora. Nunca un castigo me supo tanto a gloria.

Pero los años pasaron. El tiempo de esa profesora llegó a su fin. Y conocí otras profesoras y profesores. Otros colegios mejores. No digo que vieran en mí, al nuevo Neruda. Pero me animaron, me ayudaron, me enseñaron, me motivaron. Compartieron conmigo sus conocimientos. Y lo más importante, me dejaron soñar. Me dejaron ser yo mismo, sin limitarme, sin humillarme.

Y no digo, que en estos tiempos que corren. Dios no me acabe echando un capote. Que me ayude un poquito y acabe cargando ladrillos. La verdad, es que no me importaría. Sigue siendo un trabajo, y en esta vida hay que trabajar. Pero al menos hoy no me siento inútil, torpe o desplazado. Sé que no soy un literato, que me queda muchísimo por aprender. Pero al menos, sé que no debo avergonzarme de lo que escribo. Que mi palabra es tan válida, como la de la persona de al lado. Y que si algo me gusta, he de intentarlo.