Palabras por el mundo

viernes, 2 de noviembre de 2012

Al que me regaló la paciencia.



Al que me regaló su paciencia
Las gracias le doy.
Al que me regaló su tiempo
Mi tiempo le cedo.
Al que me regaló su sonrisa
Mi sonrisa la hago suya.

Y da igual que pase el tiempo.
Que nos hagamos mayores.
Que nos convirtamos en señores.
Y da igual que la vida
Nos coloque en distintos
Puntos cardinales.

El recuerdo y la amistad
No se pierde con la distancia.
Se atesora como lo que es.
Un tesoro,
Una reliquia.
La antigüedad más preciada
En este mundo que hicimos nuestro
Con cada momento
Con cada juego
Con cada tarde.

En la que nos dedicamos palabras.
En la que nos dedicamos consejos.
En la que nos dedicamos tiempo.

Tiempo  que espero volver a disfrutar.
Porque a tu lado
Este mundo no es malvado.
Este mundo es ese lugar acogedor.
En donde la alma de un niño
Sigue soñando.

Por eso a mil kilómetros de distancia.
Te doy las gracias
Y sólo espero el momento
De volver a decirte
Lo que nunca me he callado. 

martes, 30 de octubre de 2012

CARISMÁTICO GALVÁN Y LOS TRES CERDITOS.



Carismático Galván era todo un dandy, un pincel, un maestro en el arte de convencer con el don de la palabra. Se podía decir que sería un fantástico escritor. Pues tal era su don de palabra,  que era capaz de crear un mundo totalmente distinto al que realmente existía. No mentía, solo le daba otra visión a la verdad.
Carismático Galván era muy bueno en lo suyo. Tanto que era capaz de convencer a cualquiera. En su trabajo no tenía rival. Era el rey de reyes. Carismático Galván había vendido su alma a su empresa. Una empresa que vendía lo que todo el mundo deseaba, dinero. Los sensatos le llamarían especulador, farsante o timador. Pero otros, en cambio pensaban que Carismático Galván era la puerta abierta a una solución que no podía fallar.  
Y es así, como Carismático Galván conoció a los tres cerditos. Los llamaremos así, para mantener su identidad en secreto. Pues bastante han tenido los pobres con lo sucedido. Estos tres cerditos conocieron a Carismático en un bar. Eran amigos, no sólo compartían el gusto por la bebida y el juego, sino también compartían el gusto refinado por el dinero rápido. Pero como buen cerditos, siempre estaban cubiertos de mierda. Pues el juego y el alcohol sólo traen problemas. Así que esto hacía que fueran algo desconfiados. Por eso, a primera vista no se fiaron del nuestro Carismático Galván.
Así que Carismático Galván tubo que hacer lo más sencillo.  Separar para poder vencer.  Carismático los estudió bien. Aprendió todo lo que necesitaba, para saber de que jamón cojeaba cada cerdito. Trabajo, vivienda, familia…
El primer cerdito, al que llamaremos el cerdito de la casa de paja. Pues este cerdito basó su vida en el goce hedonista. Ni familia, ni buen trabajo, ni buen nada. Casi vivía en la miseria, parecía no importarle lo más mínimo nada.  Carismático lo sedujo con dinero rápido, muy rápido. Tan rápido que no lo pensó dos veces en firmar el contrato. Y tan fuerte como suena el viento en temporal. Así, así sonó su desplome. El cerdito de la casa de paja, que poco tenía, con menos se quedó. El interés de devolución del dinero era tan alto que el cerdito no tubo tiempo de gastar, ni de saborear el verde dinero.

El segundo cerdito lo llamaremos el cerdito de la casa de madera. Este cerdito vivía mejor. Sus ingresos por su trabajo eran mayores. Tenía familia y aunque al muy marrano lo perdía el vicio. Mala, lo que se dice mala vida no llevaba. Carismático no le prometió únicamente dinero fácil, sino también aumentar su nivel de vida. Mejores muebles, mejor comida, mejor educación para sus hijos, un mejor coche…  así que el cerdito de la casa de madera aceptó. Compró esa nueva vida. Y tan fuerte como suena el viento en temporal. Así, así sonó su desplome. El cerdito de la casa de madera, que algo tenía, con nada se quedó. Pues no eran sólo alto el interés del dinero al devolver, sino también la conservación de todo aquello que compró así que ese dinero se esfumó y todo lo que tenía en problema se convirtió.

Al tercer cerdito lo llamaremos el cerdito de la casa de hormigón.  Este cerdito vivía bien. Sus ingresos eran altos. Tanto que podía malgastar y reírse un poco de los demás. Ahora comprendéis porque se relacionaba con los otros tres cerditos. Sí, se reía de ellos mostrándoles sus riquezas y hablándoles de lo bien que vivía. Carismático Galván era conocedor de todo esto. Así que no le prometió el dinero fácil, sino la oportunidad de poseer más y más poder sobre los demás cerditos.  El cerdito de la casa de hormigón aceptó. Su única condición, que este le enseñase más cerdito que timar. Así tanto Carismático Galván como el cerdito de la casa de hormigón vivieron felices y comieron de los demás cerditos.

Sé que el final es desagradable y que nadie quiere un final así. Pero este cuento no se separa tanto de la realidad. La codicia nos hace vulnerables. El querer y el poder nunca está en nuestras manos, sino en manos de gente como Carismástico Galván. Que nos venden deseos absurdos con el precio de perderlo todo. Así que ya sabéis si no queréis ser los próximos cerditos. Pensar antes en todo lo que tenéis y en lo que realmente necesitéis. 

viernes, 26 de octubre de 2012

CUANDO EL MUNDO SE DESMORONA



Cuando el mundo se desmorona
De dos colores se vuelve.
A dos extremos tira.

Se despoja del ser
Y tiende a enloquecer.
Los hermanos castigan al querer.
Simplemente por tener.
Simplemente por acertar.
Lo que en sus manos no está.

Cuando el mundo se desmorona
Los músculos se vuelven armas.
Las palabras mentiras que retienen
El  momento.

La humanidad pierde su fe.
De ella se despoja.
Dejando entrever las entrañas
De un infierno que los consume.

Cuando el mundo se desmorona.
La visión se torna en negro.
Buscamos enemigos que satisfagan
Nuestros fracasos e impotencias.
Cuando el mundo se desmorona.
El timón no lo lleva la cordura
Sino la pasión desatada
De la triste desesperación.

Cuando el  mundo se desmorona.
Sólo queda reconstruirlo.
Volver a empezar.
Y nunca pensar
Que los sueños aunque lejanos
Están  perdidos.

Cuando el mundo se desmorona.
La fortaleza no está
En la violencia.
Sino en la compresión
De que a un nuevo problema
Sólo queda una nueva solución. 

jueves, 25 de octubre de 2012

FELICIDADES!!

Revienta de gozo mi alma con sólo en ti pensar.
Y brioso suena el cielo, al saber que a tu lado
Este loco soñador está.

Fausto me siento
Fausto me haces sentir.
Por eso ruego al Dios del cielo, más tiempo.
Más tiempo junto a ti.

Que la vida transcurra,
Que los años pasen.
Siempre que sean.
Junto a ti.

Me da igual hacerme viejo.
Perder mi fuerza,
O jamás conocer otro cuerpo
Siempre que sea, junto a ti.

Por eso en este día.
Celebro que apareciese en el mundo.
Que tus pulmones insuflen aire,
Por primera vez.
Que tus ojos brillasen,
Por primera vez.
Que tu voz clamase a la vida.

Vida que hoy contigo celebro.
Vida que protegeré con la mía.
Vida que me hace feliz.
Vida que me hace escribir
Mil y un versos sólo para ti.

Queróte!!! Noraboa e recorda que contigo estou no bon e no malo. E que xuntos camiñaremos e faremos o noso propio camiño. Desfruta do día!! FELICIDADES TESORO!!

viernes, 19 de octubre de 2012

AL POETA


El poeta que sucumbe a la muerte, no abandona el mundo. Ligado a él queda. Sus palabras, sus versos, su alma. A la tierra quedan ligados como las raíces de los árboles. Y no es poeta, sólo aquel que juega con palabras. Sino el que decide vivir sin miedo, el que decide conocer su alma. Y hacer que esta, sea conocida por todos. Poeta es aquel que no desprecia la vida. Que de ella participa, con ella aprende, con ella llora y con ella siente. 

El poeta no añora la riqueza. De esta, no se preocupa. Porque al poeta le sacia el vivir, le enriquece el sentir. El poeta come el mundo, con la mirada lo desnuda y con la sonrisa lo seduce. Es tan suyo que se aventura sin miedo en él. Participa de vivir, pero lo hace de tal manera que incluso parece un arte. El poeta es generoso con sus palabras. Estás son compartidas con todo aquel que lo rodea. Bienaventurados los llaman. Porque fueron ungidos con el saber. Bienaventurados los llaman. Porque aprendieron sin tener fracasar. Sólo por escuchar al poeta hablar. Ese poeta que no calla, que fanfarrón parece pues su sonrisa baña al que acompaña.  

Al poeta el amor non le parece un desconocido. Pues aunque lo pueda sentir lejano, presente lo lleva en su corazón. Y a todo aquel, que de este amor se quiera empapar, simplemente al poeta se ha de juntar. Al poeta lo envuelve la soledad. Necesita su tiempo para pensar. Necesita su momento de paz. Encontrase a si mismo para volver a empezar. 

Al poeta le digo adiós. Le doy las gracias por los momentos vividos. Por los secretos guardados. Por las verdades reflejadas. Por las enseñanzas que guardadas en el cajón de mi memoria, están salvadas. Al poeta le digo adiós. Le pido que me guarde un sitio en el cielo. Y que cuando yo sucumba a la muerte, me explique como funciona ese mundo, tan bien como me explico este.   


martes, 16 de octubre de 2012

AMOR

Me insuflaste aire de nuevo.
Cuando parecía muerto
Cuando estaba casi sin vida.

Fueron tus labios
Fueron tus palabras
Fue tu firme mirada.
Fuiste tú.

Pues tu, mi tesoro
Das vida a mi alma
La alimentas con tu cariño.
La ensalzas con tu presencia.

Contigo yo soy fuerte
Contigo sueño en vida
Contigo, mi corazón impaciente
Respira tranquilo.

Aunque el cielo amenace con romperse
El sol quiera apagarse
O el futuro retemble de miedo.
Mi mundo permanece a salvo
Si yo, te tengo a mi lado.

Y me da igual
Que mis ojos no te vean
Que mis palabras suenen mudas
Con la distancia.
O que las caricias deban ser guardadas
Para días mejores.

Porque yo sé
Que con cinco minutos
De tu presencia.
Nuestro amor se enciende
De nuevo.

Y mientras me quede tu amor.
En mi vida existirá
Oportunidad.

Con ella seguiré luchando
Con ella seguiré viviendo  
Con ella seguiré soñando

Eres tú quien me insufla
El aire fresco que necesito
Para vivir.

viernes, 12 de octubre de 2012

La Fría Cama

Mi cama fría se ríe de mí.
Me tortura con recuerdos.
Me tortura con sentimientos.
Y yo,  idiota de amor.
Me entristezco.

Pienso que los buenos tiempos terminaron.
Pienso que el cariño me es esquivo.
Y mi alma, torturada por la soledad.
Llora.
Llora porque le es más sencillo.
Más fácil que comprender.

La distancia sólo es sombra del corazón.
La distancia sólo es excusa del perdedor.
Y aunque este Loco Soñador pierde batallas.
No se rinde a la vida.
No se rinde al destino.

Porque el destino lo escribo yo.
No con palabras.
No con tinta.
Sino con esos actos imperfectos.
Que dan forma a mi manera de vivir.

Esos que me llevan a equivocarme.
A reconstruirme cada vez que mi alma revienta.
Revienta porque pierdo.
Me equivoco.
Fracaso.
Tengo miedo o me siento solo.

Mas  como dijo el sabio;
Mientras exista tiempo, existe oportunidad.
Mientras quede la más mínima posibilidad.
Lucharé, aprovecharé cada último de los alientos.
Y cada vez que mis ojos se crucen con los tuyos.
Sonreiré.

Pues serán esos los recuerdos.
Que me ayuden a superar.
A esa cama fría que se ríe de mí.
Sólo por dudar.
Sólo por no pensar con claridad.

Pues aunque mis ojos no te vean.
Mi corazón sigue latiendo fuerte.
Sigue latiendo fausto.
Sólo con imaginarme tu rostro.
Sólo con pronunciar tu nombre
.

martes, 2 de octubre de 2012

PALABRAS OLVIDADAS

Necesitaba posar mi pluma
Dejar fluir mis palabras.
Ser sincero
Limpiar mi alma.

Pues he estropeado
Mi mundo.
Pues he silenciado
Demasiadas palabras.

He guardado mis miedos
Me he consumido.

Dejé de hablar.
Dejé de pensar.
Pensé que debías
Pensé que podrías.

Pero aún no estás preparada.
Aún temes al mundo.
Aún tienes miedo.
Temes a tu alma.
Y yo, no debí callar.

Pero ahora sé:
Que no necesitas poder sonreír
Para poder contármelo
Aún que no esté presente.

Necesitas ver el horizonte
Soñar un nuevo día
Tener un buen día.

Necesitas tener ilusión
Y no ser, solo yo
Ilusión.

Pues yo sólo puedo prometer.
Estar fuerte de nuevo.
Ser paciente otra vez
E intentarlo de nuevo.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Palabras mudas

A palabras mudas
Silencios largos.
El que no quiere saber
Tampoco quiere entender.

Silencios mudos,
Extraños momentos,
En donde el cuerpo se
Vuelve estómago.

La tranquilidad queda expectante
En el espectáculo de la vida.

Es tiempo de sudores fríos
De malos momentos
De recuerdos perdidos.

A palabras mudas
Silencios largos.
Expectante tranquilidad
Que espera el momento de
Volver.  

domingo, 23 de septiembre de 2012

Como somos pocos, jugamos al volleyball


Las tardes de verano son calurosas, largas y tediosas. Por eso, siempre necesitábamos una forma de pasar el tiempo. De conseguir que el verano no pasase sin pena ni gloria. Y lo que mejor podíamos hacer,  era practicar algún deporte. Y eso es lo que hacíamos.

Hace tiempo éramos cien. Por decirlo de alguna manera. Cien, cien nunca fuimos, pero si los suficiente para tener que hacer dos o tres equipos de fútbol. Jugábamos a turnos, al rey de la pista. (Frase que dentro de poco cambiará su sentido).  Antiguamente el “Rey” era el que ganaba. El equipo que caía o perdía era el que abandonaba el juego. Ahora… ahora tendrá que ser al revés, el equipo que cae derrotado será el “Rey”. ¡Gracias, Juan Carlos un palo!

 Pero lo importante en la historia es que éramos tantos que podíamos jugar toda la tarde al fútbol, y sin descanso. Pero ahora ya no somos tantos. No se puede decir que quedáramos los mejores. Si soy sincero, pienso que todo lo contrario. Los mejores están en otros países, otros lugares fantásticos en donde la “crisis”, la “prima de riesgo” y la madre que los parió no tienen tanta presencia. Una cosa está clara. Me alegro por ellos. 

Pero claro está lo que claro se presenta. El cuerpo de un joven necesita acción, necesita una presencia física. Necesitamos los que quedamos un aquel, un algo que nos haga sentirnos vivos y jóvenes. Un deporte que nos diga que nuestros cuerpos aún siguen vivos. Una manera de liberar tensiones y frustraciones. Pero no sólo necesitamos que nuestros  cuerpos experimenten el cansancio y la realización de una actividad física. Necesitamos también esa unión, esa sensación de unidad y de equipo. Algo que nos diga que aún podemos aunarnos bajo una mima actividad. Algo que consiga aupar nuestro espíritu colectivo. Un todo para todos. 

El fútbol era un gran deporte colectivo. Nos ayudaba a saber que lugar ocupábamos en el campo. Como con nuestras limitaciones y virtudes podíamos ser útiles a un colectivo, nuestro equipo. Una fuerza en conjunto que podía enfrentarse a un equipo rival con el afán de demostrar, que éramos tan válidos como ellos o más. Una lucha sin sangre, una lucha por algo muy conocido por nosotros mismos y nuestros antepasados, el honor. El honor de la victoria o el honor de la derrota luchada. Pero este tiempo de fútbol murió, se terminó el día en el que no había el número suficiente de jugadores como para hacer un solo equipo.

Pero como bien conocido es, el Hombre (no es cosa de hombres exclusivamente, las mujeres también tienen el “espíritu”. Simplemente es un fallo de diseño lingüístico. ) sabe como rehacerse, como volver a dar vida a las ilusiones y como cumplir de nuevo, sueños ya vividos en el pasado. Es así, como el sueño de grandeza o la ilusión por formar parte de un conjunto. Nos animamos a hacer varios equipos de voleibol. Ahora cambiamos las porterías por red, la amplitud del campo inmenso, por las medidas estándar de un campo de voleibol. Nos adaptamos al medio, nos superamos a nosotros mismos y no encontramos de nuevo. Ahora las tardes, son tardes de voleibol. Volvemos a sentir la potencia en nuestro cuerpo. Nos volvemos ha sentir fuertes como unidad y fuertes como equipo. Volvemos a capitanearnos hacia la victoria, hacia el honor. Y lo más importante, nunca nos rendimos. Sabíamos que habíamos perdido algo. Pero no lloramos su pérdida, no vivimos del pasado esplendoroso sino que nos forjamos un futuro. Adaptándonos a nuevos tiempos, tiempos de cambio. 

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Vértigo

Con los pies en la tierra
Y siento vértigo.
Este mundo está trastocado.

Mi Corazón exaltado,
Pide paso.
Porque quiere ser escuchado.

Pero no lo escucho.
Él solo siente
Él nunca piensa.

El respirar angosto,
El respirar incierto.
Se apodera de mi cuerpo.
Y siento miedo.

¿A qué temo?
Al incierto futuro
Al presente turbio.

Por eso, siento
Como mis pies se hunden
Entre las arenas fangosas.
Se me cala el cuerpo.
Se me enfría el alma.
Se me para el tiempo

Congelado y paralizado
Por mundo que ya, no entiendo.
Que ya no comprendo.

Demasiadas preguntas
Demasiados miedos.
Mi cabeza en mil pedazos.
Un puzle con demasiadas piezas.
Que no sé como ordenarlas.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Palabras Juguetonas

Me faltaban las palabras.
Se habían escondido,
En pequeños huecos de mi alma.

Permanecían quietas, expectantes.
Por ser usadas.
Por ser mimadas.

Y aunque que mi boca
Permanecía muda.
En silencio nunca estuvo,
Mi mente.

Ella pensaba, jugaba
Alegre se divertía.
Con el juego de la vida.

Pues mientras exista vida.
Existe tiempo,
Y con él, mi oportunidad.

Para dejar escapar
A las palabras juguetonas

Que se esconden en mi alma. 

sábado, 8 de septiembre de 2012

El trébol de cinco hojas


Todo el mundo conoce el efecto milagroso de un trébol de cuatro hojas. Todo el mundo sabe que por su rareza, el trébol de cuatro hojas proporciona suerte a su dueño. Este fenómeno viene dado a la exclusividad del trébol de cuatro hojas. Que hermano de los de tres es casi único e  exclusivo. Pero más raro y especial que el de cuatro hojas, es el trébol de cinco. Casi único en su especie, este fenómeno aparece un 0.000001 % de las veces. Sus poderes son muy superiores a los simples tréboles de cuatro hojas. Pero como es bien sabido; “todo gran poder, conlleva una gran responsabilidad”. Y con esta historia que llegó a mis oídos, os advierto. Porque aunque lo toméis en broma. De donde yo soy, las meigas, los conjuros y mágico está muy presente. Y es tan real, como la vida misma. Porque la vida mis amigos aún se rige por lo mágico y lo espiritual.

Pepe campesino en la Galicia rural del siglo XVIII. Le comenta a su hermano Eladio de Tras da Mosa, el 
problema que no le deja dormir, ni descansar a él y a su mujer Elvira. Pues resulta que después de diez años de matrimonio la pareja no recogen el fruto de su pasión carnal. El vástago que tanto ansían, no aparece y eso que practican el juego del amor noche si y noche también. Este problema les atormenta, sobre todo a él. Pues resulta que entre las labores del campo y las labores maritales, no tiene tiempo para descansar. Y esto le está pasando factura en su vida y salud.

Su hermano Eladio le comenta que más allá de los montes de San Simón existe un curandero y sabio de los de antaño. Una especie de druida que cura los males a base de hierbas y recetas caseras. Y que este sabio es capaz de curar cualquier mal. Pepe conocedor de las buenas intenciones de su hermano Eladio hace caso del consejo. Así que prepara una excursión para visitar al druida de San Simón. Como escusa, le dice a su mujer que irá a por setas. Pues le da vergüenza reconocer que va a tratar dicho problema.
Pepe recorre los treinta kilómetros que separan su casa del monte se San Simón. Por el camino recoge algunas setas, las cuales va metiendo en su cesta de mimbre. Al llegar se encuentra con una pequeña casa construida a base de troncos. Y a la puerta un joven vestido como un pincel. De bigote pecto, arreglado y perfilado. Peinado como un señor, con su gomina y todo. Fumando uno cigarro en boquilla de plata. Pepe extrañado, le pregunta al muchacho.
-         
Oiga buen rapaz, Y usted. ¿Quién viene siendo?. Pepe tiene los ojos clavados en el joven. Y lo mira y remira con asombro.

El joven le contesta. – Yo, estimado paleto de pueblo. Yo soy el gran sabio del monte se San Simón. Soy conocido por mis poderes mágicos y mis buenos brebajes, que cuidan y arreglan  lo que Dios regala torcido.    
Pepe extrañado le relata su historia. No se fía ni un pelo del muchacho. Las historias que le contaron a cerca de los druidas nunca pero nunca, describían a alguien así. Pero Pepe estaba necesitado, así que aceptaría el consejo de este druida tan especial.

El druida después de escuchar la historia de Pepe le dice.  - Estimado paleto de pueblo. Usted lo que ha de 
hacer, es lo siguiente. Al bajar a su casa de pobre, fíjese en los pies y busque con esmero el trébol de cinco hojas. Cuando lo encuentre, frótese con él una sola vez. Frótese las partes pudientes, pero sólo una vez.

Pepe recoge la información con malar cara pero con esmero. Sabe que  no le queda otra que intentarlo y fiarse del peculiar druida. Al bajar va mirando a sus pies. Mira atento en busca del trébol de cinco hojas. Busca, busca, busca… busca desconfiado, pues le parece todo muy raro. Y casi, al llegar a casa, lo encuentra. Es un trébol de cinco hojas. Lo recoge, lo guarda con mimo en un pañuelo y entra en casa. Al llegar, con una sonrisa en la boca, besa a su mujer. Se dirige a la habitación y se frota varias veces con el trébol de cinco hojas. Su mujer sube a la habitación y después de dos días seguidos de pasión desenfrenada vuelven a su vida normal.

Pepe está encantadísimo, dos días de juegos con su señora. Dos días en los que sus únicas preocupaciones eran el placer. Si al final el trébol no funcionaba, tampoco pasaría nada.

Los meses pertinentes pasaron en casa de Pepe y de su mujer Elvira. La cual, quedó en estado y estaba a punto de dar a luz. El parto duró tres días, tres días duró porque Elvira trajo al mundo cinco varones. Pepe no muy feliz por lo ocurrido vuelve a hablar con su hermano Eladio. Le comenta lo sucedido. Le habla del druida, del trébol de cinco hojas, de los días de pasión…

Eladio sorprendido le dice.- Home Pepe, lo que me cuentas no es muy normal. Yo pienso que te confundiste con el druida. Ese me da a mí, que era un charlatán. Tanta falta de respeto, no se yo.   Y lo del trébol… De verdad que pienso que fue casualidad.

Pepe que sabía que su hermano Eladio no le engañaría, pensó para sus adentros. “y si tiene razón, si sólo fue casualidad”. Así que volvió a coger el trébol de cinco hojas y lo volvió a frotar por sus partes pudientes.  Esta vez frotó más veces que la anterior.

Elvira que parecía poseída por el demonio tomó a Pepe durante cinco días. Cinco días de pasión desenfrenada. Cinco días que fueron recordados nueve meses después cuando el pobre de Pepe se quedó viudo y con seis hijas más. Ahora Pepe tenía cinco hijos varones y seis hijas. Un total de 11 vástagos a los que cuidar y alimentar.

Pasaron los años hasta que Pepe pudo volver a escaparse al Monte de San Simón. Esta vez, para hablar con el Druida. Pepe caminó y caminó. Recorrió el monte en busca del druida y su casa. Buscaba respuesta y una solución. Pero nunca nada encontró. El druida ya no estaba en San Simón, su casa no aparecía y la noche le indicaba que a casa debía volver. Para poder cuidar de sus hijos.

Por eso amigos y amigas, nunca desprecies el poder de lo místico o mágico. Porque sólo un poquito habéis de creer para que esto se haga realidad. Y por supuesto, si encontráis un trébol de cinco hojas. Recordad por donde nunca lo debéis de frotar, o al menos recodar frotaros una vez, nada más.  

jueves, 6 de septiembre de 2012

CORAZÓN ASUSTADO

No asosiega el alma,
Ella se vuelve ciega.
Teme lo conocido
Lo que está por conocer.

El miedo ahoga mi ser,
Destruye mi cuerpo,
Anula mi mente.

Pánico escénico
En una representación conocida.
Yo soy su guionista.
Yo soy su director,
Su único actor.

Más en lo profundo de mi ser.
Yo mismo sé.
Que miedo, no he de tener.

Que no existe problema
Sino solución

Más en lo profundo de mi ser.
Yo mismo sé.
Que soy valiente.
Que mi mente
Que mi cuerpo
Han de responder.

Pues no existe camino
Que no tenga final.
Ni destino pasajero
Para el que no se rinde
Y quiere luchar. 

lunes, 3 de septiembre de 2012

DON JULIO IGLESIAS


Desde muy pequeño escuché historias sorprendentes. Me hablaron de seres humanos extraordinarios, seres humanos que eran capaces de cualquier proeza. Grandes jefes militares, héroes de acción, personas aparentemente normales que eludieron la muerte, grandes jefes, líderes poderosos… personajes cuyas historias o talentos eran más que dignos de estar presentes en las grandes enciclopedias.
Así fue,  como a mis oídos llegaron las leyendas de Julio Iglesias. Ese hombre cuyo segundo don era la canción. Ese hombre de tez morena y mirada intensa. Ten intensa era su mirar que aquellas mujeres que acudían a sus conciertos, y en primera fila se situaban, quedaban en cinta con su solo mirar. Hombre de manos firmes y juguetonas. Tan juguetonas que con el simple acariciar, la mujer dueña de tal aprecio, sentía en si la petite mort. Hombre de bellas palabras y profundas letras. Estas últimas si eran pronunciadas por cualquier hombre mortal. Bien dichas y  perfectamente entonadas, conseguían a efecto de conjuro embelesar a una mujer. Hombre de fuerte alma y profunda vida. Tal era su poderoso cuerpo, que cuenta la leyenda que sus toallas usadas, eran utilizadas como ingrediente para ese fármaco azul, que regala potencia amorosa al hombre. Julio Iglesias hombre de leyenda, de bandera y nación. Hombre o casi dios, ya no lo sé. Pero lo que si sé, es que sus historias a mis oídos llegaron cuando mi mente era joven. Y con estas historias yo soñaba en secreto. Soñaba ser él, soñaba  conocerlo. Pero ninguno de estos dos sueños llegaron a hacerse realidad.
Y ahora cuando mi juventud llegó a su fin y mi cuerpo torna a viejo. Resulta que las historias que me contaron se hicieron realidad. Las leyendas del prodigioso Julio Iglesias eran todas y cada una ciertas. Y si no me creéis, escuchad atentos este relato. Pues en él cuento toda la verdad y nada más que la verdad.   
Año 2022, mes de Agosto. En un cartel de la plaza aparece el rostro ya mayor de mi ídolo de juventud, don Julio Iglesias. Este semidiós posará su cuerpo en la nueva Plaza de las Ventas para dar un único concierto. En quince días Madrid se convertirá en el santuario del único, del elegido, del grande. Yo como fan incondicional, convenzo a mi mujer para hacer cola y conseguir las ansiadas entradas. Y así poder estar lo más cerca posible del Gran Julio. Una semana haciendo cola, siete días sin descanso. Pero objetivo conseguido, en mis manos dos entradas para verlo, para sentirlo. Pero como si fuera un castigo divino, esos siete días pasan factura a mi cuerpo y caigo enfermo. La tristeza invade mi corazón, ya no podré asistir al concierto de mi vida.
Pero yo, hombre de buen corazón decido que mi mujer pueda seguir adelante con misión divina. Así que ella asistirá al concierto con su amigo Gabriel. Como bien sabréis el nombre Gabriel está ligado al ángel protector que dio la buena nueva a María, madre del grandísimo J.C. (Jesucristo). Así que, con esas credenciales. Gabriel será buen encargado del cuidado de mi mujer. ¿Qué puede salir mal, si un enviado del Señor acompaña a mi mujer?     
Mi mujer y Gabriel asistieron al concierto, las entradas eran de primera fila. Algo que no me preocupaba, porque mi mujer y yo nunca pudimos tener hijos. El médico me  dijo que éramos estériles. Así que sabía que estábamos a salvo. Lo que nunca pude imaginar, es que mi mujer sería agraciada con la fortuna de poder ir al hotel en el que Julio estaba hospedado. Fue invitada por él mismo.  Mi mujer me relató cada momento vivido con el gran Julio. Como la miró, como le dedicó sus hermosas palabras, como el gran Julio que caballero como es,  posó su mano en su mejilla. Y como no,  mi  mujer al ser acariciada por Julio Iglesias sufrió esa petite mort. Y como es normal y no estaba acostumbrada, con tal golpe de calor se tuvo que quedar a dormir. Pues se sintió totalmente indispuesta para volver a casa. Gabriel caballero y buena persona se quedó con ella. Y como ángel protector y enviado de Dios no se separó de ella ni un solo instante. Le cantó las letras del gran Julio para que se quedara tranquila. Pero  se ve que las cantó con tan buena entonación, que sin querer se apropió de su alma. Mi mujer cayó enloquecida del bueno de Gabriel. Tan fuerte fue el hechizo, que hasta en cinta se quedó. Así que como es normal, se fueron a vivir juntos y a criar con esmero, el hijo del Master latino.
Ahora tengo confirmado, que las leyendas son más que ciertas. Que existen seres poderosos, capaces de eclipsar a la gente normal. Y si me equivoco y nada de eso fue verdad. Me da absolutamente igual. Porque es más fácil creerme esas historias que confirmar, que yo he hecho algo mal.   

PD: dejo una recopilación de sus éxistos musicales. Disfrutarlos con responsabilidad!!